Cuñado y esposo mutilan a mujer afgana


Su único pecado: Huir de su “hogar”. Su castigo: Mutilación del rostro. Los castigadores: El esposo y el cuñado.

Si a la joven afgana de 18 años, Aisha, le dieran la oportunidad de intentar escapar de nuevo de casa, probablemente perderá lo que queda de su cara, luego de recibir lo que los talibanes denominan un “castigo ejemplar”.

Aisha tuvo un intento fallido de huída, causada por el continuo maltrato físico de los parientes de su marido. Cuando fue capturada, un comandante talibán dictó sentencia, así que, el cuñado se encargó de sostenerla, mientras el esposo con cuchillo en mano, cortó las orejas y nariz de la mujer.

Luego del horror sufrido hace un año, Aisha contó su experiencia a la Revista Time y está escondida en un refugio desconocido en alguna parte de Bagdad.




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